
mi querido blog:
Bueno, continúa el rodaje, de forma irregular, pero va.
Aveces se complica organizarlo porque en muchos casos las confirmaciones de parte de los árbitros llegan a último momento y no queda otra que esperarlos. Eso juega un poco en contra.
El otro día, de todas formas, logramos hacer una jornada bien completa, condimentada con largos viajes. De Martinez al centro a buscar equipos, de ahi a Victoria a entrevistar a Juan Carlos Biscay; de ahí a Wilde a entrevistar al ídolo de Zeta, Andrés Sabino, creador del monumento al silbato; y de ahí a Villa Soldati ,a la escuela, a grabar una clase de Reglamento. Devolver equipos en el centro, volver a casa.
Ciertos hechos personales me mantienen un poco demasiado sensible y cualquier pequeño suceso negativo se convierte en una gigante mierda. Pero se sobre-lleva, de alguna manera u otra.
Si en el guión mencionaba que algunos fragmentos del documental tendrían pantalla en negro, útimamente el porcentaje de pantalla en negro fue creciendo en mi cabeza. Si en una correción se me critica, con mucha razón, que la imagen "falla" (en resumen), primero me deprimo...y después intento responder con sinceridad y/o genuinidad al asunto. ¿Me preocupa que la imagen falle?
Estoy llegando a algún tipo de conclusión general respecto a la carrera, y que me lleva al punto en que empezé (empecé? empesé?) la carrera: soy músico. (Señor Valansi: usted me sacó esta ficha hace rato ya...) Me gusta la música, la entiendo, la conozco. La imagen es un agregado, la complementa muy bien. Pero no es lo que me mueve.
Casi que estoy pensando el trabajo como un disco con imágenes. Digo...un músico no tiene que dar explicaciones de por qué su disco no tiene imágenes, ¿no?
Así que eso.
Mañana vamos a un country donde se juega un torneo amateur. Va a haber unos 14 árbitros, y principalmente quiero rescatar audios de esa jornada. Veremos cómo sale todo.
el jueves voy, trataré de organizar y llevar material.
el miércoles pasado tuve que pitchear en un concurso para que me den plata$$$, y como siempre que tengo que hablar me temblaba la voz. Soy muy malo hablando, pero muy bueno estacionando.